Paisajes de aprendizaje

LOS PAISAJES DE APRENDIZAJE: EL PUNTO DE ENCUENTRO ENTRE LAS INTELIGENCIAS MÚLTIPLES Y LA TAXONOMÍA DE BLOOM.

Los paisajes de aprendizaje, son una herramienta pedagógica que nos permite crear escenarios educativos personalizados para cada alumno. Las actividades que se presentan en él, siempre tendrán el objetivo de fomentar y desarrollar la imaginación del alumno para su aprendizaje.

Estamos ante una potente herramienta, que se fundamenta en el encuentro entre dos de las principales innovaciones educativas de las que ya se oye hablar con frecuencia: las inteligencias múltiples y la taxonomía de Bloom.

Además, se potencia con dos metodologías como son: el aprendizaje cooperativo, donde los alumnos adquieren competencias sociales, y la gamificación, ingrediente esencial para la motivación, donde los alumnos irán resolviendo retos/actividades con mecánicas de juego.

Después de formar parte en un curso de formación interna, en mi colegio «Sant Roc d’Alcoi», sobre paisajes de aprendizaje, decidí ponerme manos a la obra. Aprovechando que estábamos terminando el tercer trimestre y el proyecto «Un món d’Ecosistemes» llegaba a su fin, decidí usar esta metodología para repasar el concepto de ecosistema y sus tipos.

Como mi curso actual es 3º de primaria, y los alumnos no disponen de iPads, las diferentes actividades las imprimí en papel, para crear una clásica paleta de inteligencias múltiples, pero con el añadido de la taxonomía de Bloom.

Antes de empezar la actividad, cree un matriz con un total de 10 actividades donde trabajar todas las inteligencias múltiples, junto con los objetivos educativos de la taxonomía de Bloom. El objetivo siempre claro, reforzar el concepto de ecosistema y sus tipos.

Esta ha sido la matriz que he usado:

Plantilla de doble entrada, donde se combinan las inteligencias múltiples con la taxonomía de Bloom.

Una vez preparada la matriz, utilicé la aplicación Genial.ly para diseñar de manera interactiva este paisaje de aprendizaje. En el caso de que los alumnos dispusieran de iPads, podrían acceder directamente al paisaje, donde irían abriendo los diferentes retos de manera interactiva.

Una vez preparada la actividad, solo faltaba llevarla a la práctica. Con muchísima ilusión programé el día en mi planner.

Para llevar a cabo la actividad, destiné 2 horas, en las que los alumnos podían encontrar las diferentes pruebas por la zona del aula y el pasillo.

Una vez todo preparado, les expliqué el funcionamiento del juego, pero sin detenerme en cada una de las pruebas. Les invité a que formaran grupos de 3/4 personas y todo el material necesario sería un estuche con pinturas y una libreta por grupo.

En cuanto a la gamificación y aprovechando nuestro sistema por puntos, llevado a cabo durante el curso, informé que en cada prueba superada ganarían un gomet, con un valor de 5 puntos que acumularían en el marcador del grupo. En el caso de terminar el juego con 7 o más gomets, este marcador se podría multiplicar por 2.

También les expliqué que no había un orden, es decir, podrían acudir a la prueba que les apeteciera en cada momento, así como repetir alguna prueba no superada.

Sin más explicaciones, nos pusimos en marcha:

Reto: Lingüístico Verbal / clasificar y comparar

Reto: Cinestésico / Evaluar, Revisar y probar

Reto: Matemático / Clasificar y comparar

Reto: Visual / Analizar y organizar

Durante el transcurso de las actividades me fui dando cuenta de cosas a mejorar. Las explico de manera resumida:

  • Reto interpersonal: La prueba constaba de evaluar a otro grupo que ya hubiera realizado el reto lingüístico verbal del diccionario. Claro, cuando un grupo llegaba donde tú estabas realizando un reto con la intención de robarte unos minutos para evaluarte, la reacción no era muy buena, ya que la sorpresa no era bien recibida. Quizás este reto debería haber sido explicado con anterioridad.
  • Reto musical: Los sonidos de los animales se realizaban mediante el link en la mesa del profesor. Era un video de Youtube, que con el ruido de la clase, los miembros del grupo tenían dificultades en escuchar bien. Por tanto, ante este tipo de retos, mejor destinar una zona con menos ruido o descargar el archivo para poderlo abrir de una manera más sencilla y rápida.
  • Reto matemático: En este reto no me había preparado el solucionario, y en una de las preguntas era difícil comprobar de manera rápida el cálculo. Para la próxima vez, dispondré del solucionario, y rápidamente daré feedback a los alumnos.

Al terminar llegaba uno de los momentos más esperados; el sumatorio de puntos. Para ello les dije: «Contad, los puntos que tiene el grupo en total y decidid vosotros mismos, cuántos puntos se quedará cada miembro del grupo»

Los alumnos se quedaron sorprendidos. En la mayoría de los casos la repartición fue de manera equitativa, aunque en uno de los grupos un alumno decidió entregar más puntos a sus compañeros, ya que él tenia muchos.

También fue muy bonito ver, cómo en el grupo de uno de los alumnos, que tiene una adaptación curricular significativa, quisieron que tuviera los mismos puntos que todos, a pesar de su corta aportación en la realización de los retos.

Finalmente, llevamos a cabo una pequeña meta cognición de la actividad. También les pregunté, qué retos les habían gustado más. Las respuestas fueron variadas, ya que se lo pasaron bomba, pero las más populares fueron: los dos retos musicales, el reto cinestésico y el reto intrapersonal.

En definitiva, fantástica herramienta. Potente, motivadora y desde luego muy pero que muy efectiva.